El Mustang Eleanor ha vuelto


Hace muchos años, un Ford Mustang Shelby Cobra GT500KR modelo 1967 se convirtió en Eleanor, el mítico auto de la película “Gone in 60 seconds” que también apareció en el remake de la película en 1974, en la cual el auto incluso está en los créditos. Por eso se le dio nombre de mujer. Si no lo recuerdas, es este:

Ahora bien, resulta que la compañía Fusion Motors, ubicada en Chatsworts (California, Estados Unidos), ha licenciado el diseño y construcción de esta máquina legendaria, considerada por Ford como la única oficial. Esta compañía es en realidad un concesionario de varias marcas exclusivas en la costa oeste: aquí la persona interesada puede encontrar desde el BMW Z8 por US$250.000= hasta Ferrari 458 Italia, pasando por el lujo de un Bentley o un Rolls Royce, dado el caso. Por ello, para cada cliente que desee su Mustang totalmente personalizado, se sigue un proceso de fabricación muy exigente y meticulosamente implementado: es transformado totalmente en el auto de la película, con su escape lateral y luces traseras oficiales del Shelby original.

El cliente interesado en pedir uno de estos autos a Fusion, podrá tenerlo en color gris pimienta con rayas negras, o invertir estos colores, para tener un Eleanor diferente.

O bien, puede pedir los colores tradicionales del Shelby: en azul y blanco; blanco y azul; rojo y blanco o amarillo y negro.

Otro apartado interesante es el de los motores, los cuales son diseñados por los chicos de Roush Motors, quienes han sido ganadores del Daytona 500 dos veces:

Haciendo honor a su fama, vemos que la potencia va desde el V8 de 5 litros, de 430 caballos de fuerza, a un monstruo sobrealimentado de 750 caballos de fuerza, con transmisiones manuales Tremec de 5 velocidades y 6 velocidades. También hay uno automático para quienes no gusten de meter cambios a la vieja usanza.

Como si fuera poco, los neumáticos anchos estándar de este modelo no parecieron suficientes:, las masivas llantas traseras 315/35-17, disponibles para los modelos modificados en la parte trasera del chasis del auto, para acomodar las enormes ruedas, son otra de las razones para mirarlo con reverencia y respeto:

Fusion trabaja en cada auto como si construyeran uno nuevo para cada cliente, por lo que en el pedido se puede hacer la especificación o modificación deseada, como los acabados en el interior, o algunas opciones de navegación por GPS. Incluso, si el cliente vive en alguno de los países donde el volante va al lado derecho, también lo hacen.

Ahora, lo no tan bueno: el precio. El precio mínimo de cada auto es de US$190.000=, sin tener en cuenta las modificaciones que el cliente desee.

Evidentemente, será un éxito en ventas ya que cada amante de los muscles (entre quienes me incluyo) hará lo que sea por poder tener uno.

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Acerca de Rafa

Hola, soy un fan de todo lo que tenga chips y tuercas, de la tecnología y los avances científicos que mejoran la calidad de vida de la humanidad; por eso creé este blog, para compartir con el mundo las cosas que me gustan